Las cuentas de dos, claras.
Bikontu lleva los gastos compartidos de una pareja. Cada uno pone lo que le toca, aunque no sea la mitad.
Bikontu es privada: se entra con una invitación de un solo uso, y solo caben dos personas.
- Sin anuncios
- Sin rastreadores ni analítica
- Servidor en España, dentro de la UE
- Sin cookies hasta que entráis
- Tus gastos, en tu Drive
Hecho para parejas, y solo para parejas
Las apps de gastos compartidos están pensadas para grupos: un viaje, un piso, una cena entre doce. En una pareja el problema es otro, porque sois dos, siempre los mismos, y las cuentas no se cierran nunca. Bikontu no reparte una cuenta puntual: lleva la vuestra, la de siempre.
Tus gastos, en tu Drive
Bikontu se puede vincular a tu Google Drive. A partir de ahí, cada gasto que apuntáis se copia solo a una hoja de cálculo que se crea en tu cuenta. No es una copia de seguridad que guardamos nosotros y te enseñamos si la pides: el fichero está en tu Drive, con tu nombre encima, y lo abres cuando quieras sin pasar por aquí.
El dato es tuyo, no nuestro
La hoja vive en tu cuenta de Google. Para leerla, copiarla o compartirla no tienes que pedirnos nada ni esperar a que exportemos un fichero: ya la tienes.
Bikontu solo toca su propia hoja
El permiso que se pide a Google es drive.file, el más estrecho que existe: la aplicación solo ve los ficheros que ella misma ha creado. El resto de tu Drive no puede leerlo, ni listarlo, ni saber qué hay.
Si un día lo dejáis, no perdéis nada
Al desconectar, la hoja se queda donde estaba y Bikontu deja de tocarla. Vuestro histórico sigue ahí, en un formato que abre cualquier programa, sin depender de que esta aplicación siga existiendo.
Reparto 60/40, o el que os cuadre
De un gasto de 100 €, cada uno pone lo que le toca: 60 € y 40 €, o el porcentaje que hayáis elegido vosotros. No hace falta que sea a partes iguales.
Cambiar el reparto no reescribe el pasado
Cambiar el reparto no toca los gastos ya registrados: cada uno guarda el porcentaje con el que se creó. Solo se aplica a partir de ese momento.
Un número, no una hoja de cálculo
Abrís la aplicación y veis quién debe qué, sin sumar recibos a mano ni pelear con una hoja de cálculo compartida.
Liquidar es un toque
Cuando queráis cerrar cuentas, un botón deja el saldo a cero. No hay que esperar a fin de mes ni acordarse de quién pagó qué.
Castellano y euskera de verdad
Cada uno elige su idioma en Ajustes, no lo decide el otro. Y si una frase suena rara, se corrige desde la propia aplicación.
Se instala como una app
Añadidla a la pantalla de inicio y se abre como cualquier otra aplicación, sin barra del navegador ni pestañas de por medio.
Cómo funciona
- Entráis los dos
- Apuntáis los gastos
- Liquidáis cuando queráis